CUADRANTES DEL CENTRO HISTORICO C-2
CUADRANTES
DEL CENTRO HISTORICO
C-2
En el corazón del Centro Histórico de
la Ciudad de México, un laberinto de calles empedradas y adoquinadas guarda la
historia y la esencia de una metrópolis que ha visto nacer y evolucionar
civilizaciones enteras. El destino nos trajo a un cuadrante en específico,
donde pudimos encontrar desde edificios coloniales, sitios donde puedes
degustar una buena comida, hasta simplemente una garnacha, de igual forma en
ellas puedes encontrar un sinfín de cosas que te pueden servir para tus ocasiones
especiales como bodas, XV años, bautizos, etc.
Comencemos nuestro recorrido por la
calle República de Perú, una vía que, a pesar de su nombre exótico, es un
testigo mudo de la historia compartida entre México y Perú. Aquí, las fachadas
antiguas de los edificios coloniales nos hacen viajar en el pasado. En cada
esquina, el aroma de la gastronomía mexicana se puede percibir, pues es una
calle llena de pequeños negocios gastronómicos e inclusive puedes encontrar una
pulquería que hace juego con los edificios.
Continuamos hacia la Calle Belisario
Domínguez, un nombre que rinde homenaje a un ilustre médico y político
mexicano. Sus callejones angostos nos sumergen en un pasado donde los muros de
cantera y las ventanas de hierro forjado cuentan sus propias historias. El
andar por Belisario Domínguez es como caminar sobre un puente hacia el tiempo,
pues su capilla de los muertos del siglo
XIX le da un tono misterioso, en ella por aquella época introducían los cadáveres
de pordioseros e indígenas.
Al llegar a la Calle Allende, nos
topamos con una calle llena de significado histórico. Aquí, Ignacio Allende,
uno de los líderes de la independencia de México, tiene su nombre inscrito. Los
edificios coloniales bien conservados se convierten en una cápsula del tiempo
que nos lleva al México del siglo XVIII.
Cruzamos hacia la República de Cuba,
donde se entrelazan culturas y sabores. Esta calle es un sitio lleno de muchas influencias:
desde la arquitectura barroca que refleja la herencia colonial hasta los aromas
de la comida callejera que hacen que se te haga agua la boca. El caminar por aquí
viendo las muchas tiendas que te ofrecen un vestido de bodas único hará que
anheles que ese día llegue pronto.
Finalmente, llegamos al Eje Central
Lázaro Cárdenas, una avenida que corta a través del corazón del Centro
Histórico. Esta avenida es un testimonio de la modernidad que se mezcla con la
historia. Rascacielos se alzan al lado de edificios centenarios. Es un
recordatorio de que la ciudad antigua y la metrópolis contemporánea coexisten
en armonía, cada una con su propia historia que contar, en ella reside sin duda
una memoria muy famosa del México de los 60´s, el teatro Blanquita, en este recinto
actualmente abandonado estuvieron varios actores y grupos de la talla de María
Victoria.
Sin duda alguna el centro histórico está
lleno de miles de paradas interesantes desde contemplar sus enigmáticas iglesias,
disfrutar de un platillo gastronómico o una simple garnacha, hasta volver a esa
era de oro de México.














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